Vuelve nuestra sección de anécdotas, antentos al secreto de Dennis Rodman…
Rodman se quedaba tras los entrenamientos de los Bulls con los compañeros que permanecían tirando a canasta en la cancha. Sin embargo él no hacía un sólo lanzamiento, sólo miraba. de tal modo que un día un jugador se le acercó y le preguntó por su actitud. Entonces él contestó que se quedaba para ver hacia donde salían rebotados los tiros fallidos para así mejorar su rebote.

Danny Fortson, antiguo jugador de Seattle, fue denunciado por golpear y derribar a un caballo que acompañaba a la multitud en una manifestación universitaria cuando este último hizo sus necesidades justo delante de la puerta de su coche (las pisó).
En el Draft de 1950, Boston elegía en primer lugar y Red Auerbach se decantó por el pivot Chuck Share, descartando a un base de la zona muy prometedor. Ante la critíca generalizada, Red declaró: “Necesitamos un hombre alto, pequeños hay a patadas. Estoy aquí para ganar, no para elegir a palurdos locales”. El base en cuestión recaló en los Blackhawks, quienes desaparecieron antes de empezar la liga. El resto de equipos se repartieron sus jugadores escogiendo los nombres escritos en papeles que se depositaron en un sombrero, sorteo puro. A los Celtics les tocó quedarse finalmente con el susodicho base, un tipo que revolucionaría el juego y ganaría seis anillos. El base en cuestión era nada menos que Bob Cousy.
Hoy la anécdota nos trae a la memoria al peculiar Manute Bol, jugador más alto de la historia de la liga junto a Gheorghe Muresan con 2,31 metros.
El primer protagonista de La anécdota es Darryl Dawkins, jugador de equios como Philadelphia y New Jersey en los años 70 y 80. Dawkins fue el jugador que más faltas personales cometió en 3 temporadas diferentes. Tiene el record absoluto con 386 en 1984 (4,8 faltas por partido). En toda su carrera cometió una personal más que Michael Jordan, pero jugando 350 partidos menos.
