En el choque de la pasada madrugada entre Cleveland Cavaliers y Detroit Pistons, se respiraron momentos de tensión y de tragedia. El jugador de los Pistons, Rodney Stuckey, sufrió un ataque epiléptico que le dejó inconsciente durante unos minutos eternos. No es la primera vez que se encontraba mal sobre un parquet. Finalmente Stuckey fue atendido y trasladado al hospital donde se encuentra estable y respirando por si mismo. La Bonita Postal de hoy está dedicada a los jugadores de ambos equipos, que dejaron su rivalidad a un lado para rezar por su compañero.


